El Proesor Mathew Walker de la Universidad de Berkley en California quería saber si las siestas eran algo productivo. Por muchos años los seres humanos hemos dedicado una parte del día a tomar unos minutos de sueño para reponernos. En mi caso cuando llego de la escuela me voy al patio y allí entre el árbol de aguacate y el de toronja pongo mi hamaca y echo un sueño con un libro encima del pecho.
Para el experimento del Dr. Walker se usaron dos grupos a los que se les daba un materia para aprender. De los dos dos grupos que se utilizaron a uno se les permitió tomar una siseta de 90 minutos y al otro no. El grupo que tomaba una siesta demostró tener mayor retención de lo que había aprendido y si se les daba un material nuevo también lo retenían con mayor facilidad que el grupo de los desvelados. Según los hallazgos del profesor las siestas ayudan a limpiar la mente y a retener lo que se a aprendido durante el día.
La teoría es que el cerebro es como un buzón que se vacía cuando uno duerme. Las cartas que llegan son procesadas y entregadas a aquellos que las recibirán. Cuando no se duerme ese buzón está lleno y cuando llega a su límite al no caber más cartas estás caerán y no llegarán a su destinatario, se olvidarán.
Tómese esa siesta después de leer esta entrada y regrese recordando lo bueno que ha sido este blog para usted.
Fuente:
FOXNews.com - Naps Clear the Mind, Help You Learn
Michael - posted on 5/19/2012
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