Cuando estudiamos la literatura de nuestro país percibimos la gama de problemas sociales que había en la naciente sociedad puertorriqueña. Problemas de tipo social, político, económico y moral. Desde alcoholismo, prostitución, pobreza, violencia, abuso por parte de la burguesía hasta situaciones más repugnantes como padres que violan sus propias hijas, etc.
Pero esto es la era moderna. La llegada de la tecnología tanto a nivel mediático, como en la música y la ingeniería nos ha echo una sociedad diferente. No somos los mismos, ahora tenemos internet, blogs, chats, e-mails, i-pods, blackberries y mucho más.
Lo triste es que no es cierto. Hemos crecido en tecnología, pero en salud social, mental y emocional no ha habido cambios. El ser humano ha sido capaz de llegar a la luna, de innovar en las ciencias, pero no ha sido capaz de controlar sus impulsos e instintos animales. A pesar de ser un ser social no ha aprendido a convivir en sociedad.
La novela de Zeno Gandía, La charca (1894) presenta muchos problemas del siglo XIX que todavía no hemos podido resolver como sociedad. Pero ahora con la tecnología se suman otros. Ahora vemos jóvenes que solo saben comunicarse através de chats y celulares pero no conocen lo que es contacto visual y expresar sentimientos. Hombres y mujeres que prefieren tener relaciones por internet con cientos de personas que no conocen mientras sus hijos y parejas esperan ansiosos su atención y su tiempo. Es común que en los autos vayan los pasajeros atendiendo llamadas en un celular, mientras las relaciones familiares se deshacen.
Así que con la llegada de la era tecnológica llegan nuevas problemáticas que causan ruptura familiar, discapacidad para mantener relaciones filiales sanas, y falta de entrenamiento en el arte de la comunicación. Ante familias que se van desarrollando enfermas, tenemos sociedades enfermas.
por hesione
Michael - posted on 5/19/2012
Hace 1 semana





