En una entrada anterior comentaba como los gobierno se sirven de los intelectuales para avalar sus agendas. Sepa usted que no solo los gobiernos sino también los poderosos se valen de los intelectuales para adelantar sus causas cuando es necesario. Hace poco el gobernador Luis Fortuño anunció la creacion de una ley que crearía un impuesto temporero a las compañías extranjeras en Puerto Rico. La movida a puesto a correr al PPD que salió del closet a defender a sus verdaderos amos, las corporaciones. Por otro lado las industrias están llorando y han desarrollado una campaña mediática para que les cojan pena y se han ido por los medios a hacer una campaña para que la gente presione a los legisladores y no les impongan el mísero impuesto temporal de 4%.
Las industrias han creado incluso una página en internet para que la gente les coja pena:
La campaña mediática creó también un grupo en Facebook con unos reportes interesantes. Cada vez que sale algo relacionado a su causa lo ponen. Fue ahí donde me enteré de una columna que escribió el profesor Dr. Ángel Rosa sobre el tema que me puso a pensar si este señor está enajenado o está actuando bajo el velo de autoridad e inefabilidad que le otorga su doctorado en Hardvard para favorecer a las industriales.
La columna del Dr. Rosas comienza diciendo que Luis Fortuño tiene unos niveles de aprobación muy bajos lo que ha hecho ha caído muy mal, no hace falta un doctorado para eso. Luego continúa haciendo un breve resumen de lo que hará la Ley 154, el nuevo arbitrio del 4% a las corporaciones foráneas. Entonces emite su primera opinión diciendo: "Con esta acción el gobierno de Puerto Rico le propinó un rudo golpe al sector manufacturero". Hasta ahí no hay problema, todos tenemos derecho a una opinión y un Dr. de Hardvard mucho más, por eso lo publican en El Nuevo Día.
El doctor prosigue con su escrito y se pone el sombrero de adivino u oráculo para hacer una predicción:
"[La ley 154] tendrá efectos detrimentales sobre la competitividad de Puerto Rico como destino de inversión. Ya desde la desaparición de las 936, nuestra capacidad para atraer inversión extranjera se ha reducido dramáticamente. Ahora, con la Ley 154 se da la estocada final a este sector.
Ahí es que comienza la labor manipuladora del Dr. Rosa quien está haciendo un análisis de la situación pero la cosa se pone mejor o peor según usted lo vea. Luego de señalar que el prceso de implementar la ley se hizo a espaldas de las industrias (cosa difícil pero cierta) procede a decir que eso afectará la credibilidad de Puerto Rico a la hora de hacer negocios. Eso es cierto en parte también.
Vean lo que escribe el Dr. Rosa:
Desde que se anunció el arbitrio algunas de estas corporaciones, especialmente las farmacéuticas, han detenido sus planes de inversión en Puerto Rico y han comenzado a reevaluar sus operaciones para reducirlas a un mínimo.
Y ahora vean lo que dice la página de inicio de los industriales:
Las industrias biofarmacéuticas tendrían que decidir si este costo añadido se ajusta a sus planes de negocios.
Según la página de los industriales las farmacuticas están considerando tomar medidas pero el Dr. Rosa dice que "han detenido su planes de inversión". Yo no sé quién tiene mejor información aquí pero si la cosa madura como pinta me parece que el Dr. está exagerando, ¡vaya objetividad! Nada más alarmante que ver a un intelectual haciendo uso de su imaginación para dar a conocer su punto de vista.
Mas exageración del doctor:
se aprobó un arbitrio sobre ciertos productos manufacturados en Puerto Rico por las compañías remanentes de la Sección 936, ahora conocidas como “corporaciones foráneas”.
Mientras los indsutriales dicen:
al imponerle un impuesto adicional a algunas compañias extranjeras.
Al final el Dr dice:
Puerto Rico es una economía pequeña con salarios bien altos,
Que se supone que se haga, ¿bajar salarios para emparejar la cosa? Por más altos que sean los salarios en Puerot Rico nunca serán más altos que los de los 50 estados del continente estadounidense pero el Dr. debe saber eso él lee más que yo. De hecho por más altos que es más atractivo para las compañías traer su operaciones aquí donde la infreastructura del país está bien desarrollada y hay mano de obra bien entrenada, pero el Dr. debe saber eso, él tiene un doctorado yo solo un bachillerato así que qué se yo. ¿Para donde se van a ir las compañías, para Illinois? [1]. Allá al igual que en otros estados les han aplicado un impuesto también y de hecho es más alto que el da acá (9.5%) así que alo mejor dan el salto y vienen acá.[1]
El Dr. sabe que exagerar las cosas es lo más cercano a mentir pero el estudió y conoce lo que es "honestidad intelectual", eso de decir las cosas como son y no como uno de las imagina, en Hardvard se enseña mucho eso.
Si no fuera por lo inteligente que considero al Dr. Rosa pensaría que está usando su intelectualismo como el matón que usa una rifle telescópico con mirilla para matar a su víctima de la manera más rápida y eficiente sin dejar rastro.
¿Porqué será que el Dr. no ve que por fin se le ha puesto el cascabel al gato y están aportando los que NUNCA habían aportado a este país? Pero el sabe más que yó, yo no estudié en Hardvard. ¿Acaso el Dr. sugiere que se le suban los impuestos a la gente que queda para completar la cosa? No creo, el es muy inteligente para eso. Aunque tal vez el Dr. no está al tanto de lo mucho que se llevan estas corporaciones los millones que se llevan sin aportar nada más que los empleos con salarios bajos en comparacíon con otros países. Yo no quiero creer que el Dr. Rosa vendió su conciencia para lavarle la cara a los ricos industriales. No quiero pensar que el Dr. está del lado de ellos y no del pueblo.
Un ejemplo de una intelectual a sueldo:
La psicóloga Nydia Lucca sirvió como asesora de una jueza destituída por el Supremo y ahora asesora a Ana Cacho. Elco Lao
Fuente:
Noticias de Puerto Rico, informacion de ultima hora y multimedia - El Nuevo Día
[1] Añadido el 17 de enero de 2010.
Michael - posted on 5/19/2012
Hace 1 semana






